La ciencia (también) tiene nombre de mujer

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Últimos números de Principia. Fotografía de Ciencívora.

 

El empoderamiento de las mujeres también pasa por visibilizar sus logros. Los libros de ciencia e historia están repletos de nombres masculinos, mientras que el trabajo de muchas mujeres han permanecido ocultos durante siglos. Aún hoy, si nos preguntan el nombre de alguna investigadora es raro que no recurramos a Marie Curie.

Por suerte, en los últimos años varios proyectos y publicaciones se han dedicado a redescubrir el talento femenino. La revista Principia dedica sus últimos números a esa tarea: tanto la versión para adultos como la dedican a los niños, Principia Kids, están protagonizadas por mujeres pioneras de todas las épocas.

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Si lo que buscáis son nombres como los de Madame Curie, Rosalind Franklin o Ada Lovelace, esta no es vuestra revista. Principia se centra en investigadoras y creadoras aún más desconocidas pero no menos interesantes. Por ejemplo, Andrea Marshall, una joven bióloga que está dedicando su vida al estudio y conservación de las mantarrayas. O  Wangari Muta, una bióloga keniana empeñada en repoblar bosques y la primera mujer africana en ganar el Nobel de La Paz. En Principia Kids vuestr@s hij@s, sobrin@s (o vosotr@s mism@s) podréis descubrir las andanzas de la viajera Alexandra David-Néel o la compositora Fanny Mendelssohn. Y siempre acompañadas por ilustraciones originales que harán volar vuestra imaginación.

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Yo descubrí Principia hace dos años y le dediqué uno de los primeros post de este blog. Poco después tuve la suerte de que desde la revista se fijarán en mí y me ofreciesen colaborar con ellos. En este número participo por partida doble. En la versión adulta rememoro con un relato de ficción la vida de Mae Jemison, la primera astronauta afroamericana. Y en Kids me cuelo en el diario de Maria Assumpció Català i Poch, la primera mujer en conseguir una plaza fija como profesora de Astronomía en España.

Si estáis recopilando lecturas de verano, si queréis hacer o haceros un regalo o aprender sobre ciencia y mujeres, ya sabéis. Podéis pedirlas a través de Internet o en un buen puñado de librerías de toda España.  ¡Felices vacaciones y feliz calor!

 

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Cinco curiosidades del CERN

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Detector CMS. Fotografía de Ciencívora

Muchos habréis oído hablar del CERN, la Organización Europea para la Investigación Nuclear, algo así como el Hollywood de los físicos. Está muy cerca de Ginebra y es el lugar en el que se constató la existencia del famoso bosón de Higgs. Allí se realizan experimentos para descubrir nuevas partículas, comprender por qué la antimateria no aniquíla la materia o descubrir qué es la llamada materia oscura, mucho más abundante que la conocida hasta el momento.

También os sonará que los investigadores lanzan unos haces de partículas dentro del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) para acelerarlos y que choquen entre ellos. Incluso habréis visto fotografías del tubo azul circular de 27 kilómetros que recorren las partículas casi a la velocidad de la luz antes de colisionar.

Pero el CERN tiene unos cuantos detectores y experimentos y no es tan fácil hacerse una idea de cómo funciona. Yo tuve la suerte de visitarlo hace poco, así que intentaré ayudaros a imaginar cómo es y os contaré algunas curiosidades.

NO, EL GRAN TUBO AZUL NO SE PUEDE VER…

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LHC. Imagen cedida por el CERN

Esta fotografía es lo más cerca que vais a poder ver la famosa tubería azul por la que circulan las partículas en el LHC. Por motivos de seguridad, en el conducto en el que se encuentra sólo entran los encargados de su mantenimiento. Ni siquiera los científicos que trabajan en los experimentos basados en el LHC pueden pasearse cerca de ella, así que mucho menos los visitantes. Para los más “frikis”, los amigos del CERN han colocado una gran fotografía del acelerador a modo de “photocall” para poderse hacer fotos como si hubiesen estado allí.

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Mujeres y negras, las figuras ocultas de la NASA

 

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Las protagonistas de la película en el Centro Espacial Kennedy de Florida. NASA.

Ser mujer negra en los años 50 no era fácil en Estados Unidos. Ni siquiera para mentes tan brillantes como las de las protagonistas de la película Figuras ocultas (Hidden Figures), que lograron destacar en la NASA en plena carrera espacial.

Basada en el libro homónimo de Margot Lee, Figuras ocultas cuenta la historia real de Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson. Estas tres afroamericanas tenían una sólida formación científica y comenzaron trabajando junto a otras mujeres negras como “calculadoras humanas” en la NACA, el organismo predecesor de la NASA.

Su tarea era realizar las operaciones necesarias para los estudios y misiones espaciales, contando tan sólo con sus cerebros y una calculadora. Pero la capacidad y ambición de Johnson, Vaughan y Jackson iban más allá, aunque para demostrarlo tuvieron que enfrentarse a una doble barrera: la del machismo y el racismo.

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Katherine Johnson en 1966. Wikipedia.

Katherine G. Johnson, interpretada por Taraji P. Henson, fue transferida a la División de Investigación de Vuelo, que por aquel entonces intentaba superar a la URSS en la carrera por enviar un hombre al espacio. La reclutaron por sus conocimientos en geometría analítica y acabó calculando las trayectorias y ventanas de lanzamiento de los primeros vuelos espaciales tripulados de Estados Unidos.

 

Por el camino se topó con la segregación racial, que la obligaba cada día a recorrer casi un kilómetro para llegar hasta los aseos reservados para las mujeres “de color”, como puede verse en la película. O con el machismo, que en un principio la dejó fuera de las reuniones de ingenieros. Su fiabilidad era tal, que el propio John Glenn –el primer astronauta estadounidense que orbitó la Tierra- se negó a despegar si Johnson no comprobaba los cálculos realizados por un ordenador electrónico.

Dorothy Vaughan (Octavia Spencer), por su parte, sufrió la discriminación de ejercer como supervisora de las “calculadoras humanas” sin ser ascendida ni retribuida por ello. Fue una visionaria y cuando los primeros ordenadores IBM llegaron a las instalaciones de la NASA se percató de que pronto sustituirían el trabajo que ella y sus compañeras hacían. Así que se dedicó a aprender programación por su cuenta y a formar a su equipo, garantizando su permanencia en la NASA.

La tercera protagonista, Mary Jackson (Janelle Monáe), tuvo que recurrir a los tribunales para convertirse en la primera ingeniera negra de la NASA. Por aquella época el estado de Virginia todavía era segregacionista y necesitó el permiso de un juez para poder asistir a clases nocturnas y obtener el título.

Figuras Ocultas merece la pena no sólo por la historia que cuenta sino por cómo la cuenta. Es ágil, tiene muchos momentos de humor y una magnífica banda sonora, además de contar con Kevin Costner y Kirsten Dunst en el reparto. Y los fans de Big Bang Theory disfrutarán viendo a Jim Parsons (Sheldon Cooper) encarnando a un científico obligado a admitir que no es el mejor en lo suyo.

La película habla de la injusticia y la superación personal, pero también refleja la trepidante carrera que protagonizaron Estados Unidos y la URSS por llegar al espacio, con las consiguientes dosis de patriotismo y  presión para los científicos. Y nos recuerda el esfuerzo y trabajo que supuso poner en órbita a un ser humano, por más que hoy haya dejado de parecernos una hazaña.

Diez cosas de Humboldt que no sabías

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Pingüinos Humboldt en islas Ballesta, Perú. Fotografía de FuGo Laura

 

Si viajáis por Sudamérica podréis conocer a los pingüinos Humboldt o estar cerca de la corriente de Humboldt. En Estados Unidos hay cuatro condados y trece ciudades Humboldt, en Berlín hay una Universidad Humboldt e incluso en la Luna existe un mar de Humboldt. ¿Pero quién es ese tal Humboldt? Hace poco cayó en mis manos La invención de la naturaleza, una reciente y magnífica biografía sobre este científico alemán escrita por Andrea Wulf. Así que aprovecho este post para reivindicar a uno de los mayores naturalistas de la historia y rescatar alguna de las curiosidades sobre su vida que podéis encontrar entre las páginas de ese libro.

 

Quién fue

Sí, lo primero es que te presente a Alexander von Humboldt (1769-1859), nada menos que el científico más conocido de su época a nivel mundial. Nació en una familia acomodada de Berlín y tuvo que estudiar Economía para contentar a su madre.

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Estatua de Alexander von Humboldt en Berlín. Fotografía de Laura del Río

Pero en cuanto pudo disponer de su herencia se lanzó a recorrer América Latina e investigar sus parajes naturales. No descubrió ninguna gran ley física pero sí la interrelación de la naturaleza y los efectos de la mano del hombre sobre el medio ambiente. Era posiblemente la persona que más sabía de Latinoamérica en aquellos años, conoció a reyes y presidentes de todo el mundo y se convirtió en el hombre al que tenían que visitar todos los jóvenes científicos que quisieran hacer carrera.

Uno de sus fans fue Goethe

El joven Alexander paso una temporada con su hermano Wilhelm en Jena, el principal centro cultural germano por aquel entonces y cuna del romanticismo. Muy cerca, en Weimar, vivía Johan Wolfgang von Goethe, considerado uno de los mayores escritores alemanes de todos los tiempos. Goethe era un humanista y además de las letras le interesaban la geología, la química o la medicina. Cuando Alexander von Humboldt visitó a su hermano en 1794, este invitó a Goethe a Jena y ambos se conocieron. Humboldt tenía tan sólo 25 años pero fascinó al escritor, que ya rallaba los 45. “En ocho años leyendo libros, uno no podría aprender todo lo que él te enseña en una hora”, llegó a decir el poeta. Sigue leyendo

Celebra con ciencia el Día del Museo

Hoy se celebra el Día Internacional del Museo, IMD2016_banner_esdedicado en esta ocasión a los  Paisajes Culturales. Si estás en Madrid, Barcelona, Burgos o Valladolid, aquí tienes alguinas propuestas para celebrarlo  con un poco de ciencia.

Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de Alcobendas (MUNCYT): Lo celebra del 18 al 22 de mayo con una particular propuesta. Los visitantes podrán elaborar los carteles de varias piezas sin información que irán encontrando y sus “creaciones” se expondrán en el vestíbulo del museo. ¿Nunca te has preguntado quién escribe esas cartelas de información que encotramos en los museos, o por qué casi hay que utilizar prismáticos para poder leerlas? Pues esta es tu oportunidad para hacerlo a tu manera. La entrada al museo es gratuita y abre de martes a viernes: de 10:00 a 19:00 horas y sábados, domingos y festivos de 11:00 a 20:00 horas.

Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN): Ofrece una programación especial los días 18, 19 y 21 de mayo y este último festeja también la Noche Europea de los Museos. Para ello se han centrado en la exposición ‘Arte y Naturaleza en la Prehistoria. La colección de calcos de arte rupestre del MNCN’ y en la nueva muestra temporal ‘Madera de artista’ que se inaugura coincidiendo con el Día Internacional de los Museos. La entrada al museo es gratuita los días 18 (10:00-17:00) y 21 (20:00-00:00) hasta completar aforo, por orden de llegada. Sigue leyendo

¿Ciencias o letras?

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Fotografía de Laura FuGo

Siempre he sido de letras. ¿Siempre? En realidad no. En el colegio llegué a disputar (que no ganar) alguna olimpiada matemática aunque con las integrales y las sumas de moles se me atragantó la ciencia… Pero Pitágoras siempre llama dos veces y después de diez años de periodismo internacional, ahora me descubro leyendo sobre virus, agujeros negros y fuerzas de la gravedad. Ciencívora es la respuesta a esta nueva inquietud y espero que se convierta en un rincón en el que degustar la ciencia.

Además de compartir mis reportajes y entrevistas, seleccionaré para vosotros los artículos más interesantes en It-science, hablaré de libros, películas o museos en Culturiciencia y buscaré respuesta entre los expertos a La pregunta del mes. Todo para que os pique el gusanillo del saber y no lo tengáis tan claro cuando os vuelvan a preguntar: ¿eres de ciencias o de letras?